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Actualizado el Miércoles 30 may 2012 - 7:56
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La importancia de no fumar

30 may 2012

El 31 de mayo de cada año la OMS celebra el Día Mundial sin Tabaco, cuyo objetivo consiste en señalar los riesgos que supone el consumo de tabaco para la salud y fomentar políticas eficaces de reducción de dicho consumo. El consumo de tabaco es la segunda causa mundial de muerte, tras la hipertensión, y es responsable de la muerte de uno de cada diez adultos.

El consumo de tabaco es una de las principales causas evitables de muerte. La epidemia mundial de tabaquismo mata a cerca de seis millones de personas cada año, de los cuales más de 600.000 son las personas expuestas al humo de las que fuman, los denominados fumadores pasivos. A menos que actuemos, matará a un máximo de ocho millones de personas en 2030, de los cuales más del 80% vivirá en países de bajos y medianos ingresos.

Como más y más países se mueven para satisfacer plenamente sus obligaciones en virtud del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco, los esfuerzos de la industria tabacalera para socavar el tratado son cada vez más enérgicos.

Por ejemplo, en un intento por frenar la adopción de las advertencias sanitarias gráficas en los paquetes de tabaco, las industrias tabaqueras alegan que las advertencias afectan los intentos de las empresas a utilizar sus marcas legalmente registradas. Mientras tanto, sus intentos para socavar el tratado  continuarán en otros frentes, en particular con respecto a los intentos de los países para prohibir fumar en lugares públicos cerrados y prohibir la publicidad del tabaco, promoción y patrocinio.

El Día Mundial Sin Tabaco 2012, y durante todo el año, la OMS insta a los países a situar la lucha contra las interferencias de la industria tabacalera en el centro de sus esfuerzos para controlar la epidemia mundial de tabaquismo.

Los peligros de fumar
Los expertos aseguran que fumar un cigarrillo significa exponerse a numerosas sustancias perjudiciales para la salud y al riesgo de desarrollar una dependencia. El monóxido de carbono se encuentra en el humo del tabaco, y pasa a la sangre a través de los pulmones. Es el responsable del daño en el sistema vascular por una parte, y de la disminución del transporte de oxígeno a los tejidos de nuestro organismo, por otra. Produce, además,  fatiga, tos y expectoración.

La nicotina actúa sobre las áreas del cerebro que regulan las sensaciones placenteras, provocando la aparición de dependencia. También actúa sobre el sistema cardiovascular aumentando la frecuencia cardiaca y la posibilidad de arritmias. Además, produce cambios en la viscosidad sanguínea y aumenta los niveles de triglicéridos y colesterol. A diferencia de la imagen atractiva que tiene a veces, el tabaco produce al poco tiempo de empezar a consumirse algunas alteraciones poco deseables.

La incidencia en los jóvenes
Los jóvenes que empiezan a fumar no suelen conceder importancia a los efectos que el tabaco producirá sobre su salud a largo plazo, pero existen otros efectos, más cercanos en el tiempo, que han sido demostrados en población juvenil y que pueden constatarse sin necesidad de que exista cronicidad en el consumo de tabaco.

El consumo  de tabaco incrementa en un 70% el riesgo de morir prematuramente por diversas enfermedades derivadas de su consumo. Este mayor riesgo es directamente proporcional al tiempo que se lleva fumando, a la cantidad de cigarrillos que se fuman a diario, a la profundidad de la inhalación del humo y al contenido en nicotina y alquitrán de la marca fumada.

Los fumadores pasivos
Se ha demostrado que las personas que no fuman, pero que respiran el aire contaminado por el tabaco también corren riesgos. Inhalar el aire contaminado por el humo del tabaco incrementa el riesgo de padecer las mismas enfermedades de corazón y de pulmón que los fumadores. Además, si padecen problemas alérgicos, asmáticos o cardiovasculares, pueden ver agravada su sintomatología. Estos riesgos son especialmente significativos en el caso de las mujeres embarazadas y los niños.

Durante el embarazo existe un riesgo superior de aborto espontáneo, de nacimiento prematuro o de bajo peso al nacer. En los niños, la exposición al humo del tabaco aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante y se incrementa el riesgo de infecciones respiratorias, asma, neumonía y otitis. También se ha demostrado un empeoramiento de los niños asmáticos expuestos al humo del tabaco.

 

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